Carlos Martínez Rivas

(1924-1998)


Homenaje a Carlos Martínez Rivas

 Hacer un poema era planear un crimen perfecto.

 


 Sí. Ya sé.

Ya sé que lo que os gustaría es una Obra Maestra.

Pero no la tendréis.

De mí no la tendréis.




 

¿Que eres reacia al Amor, pues su manía

de eternidad te ahuyenta, y su insistente

voz como un chirriante ruiseñor

te exaspera y quieres solamente

besar lo pasajero en la cambiante

eternidad de lo fugaz? -entonces

¡soy tu hombre! Pues más hospitalario

que el mío un corazón no halló jamás

para posarse el falso amor. Igual

que llegué, parto: solo, y cuando mudo

de cielo mudo también de corazón.

 

Pero, atiende: no vas a hacer traición

a tu alma infiel. No intentes, si una chispa

del hijo del hombre ves en mis ojos,

descifrarla, ni trates de inquirir mucho

en mi acento y el fondo de mi risa.

 

Donde quiero destierro y silencio

no traspases la linde. Allí el buitre

blanco del Juicio anida y sólo el

ceño de la vida privada ¡canta!

 


Regreso a Dariana

Homenaje a Carlos Martínez Rivas