Fanor Téllez

 

 



DOMINGO

 

Cuándo que no esté Fray Modesto

a reponer el alimento de su curiosa pajarería

en el convento de San Francisco

si ya hasta son las nueve

en que, de anteojos, fresco de baño

y únicohabitante de mi mesa

veo subir la espuma dentro del sudado stein

y pasar a la feligresía bajo el campaneo católico.

Luego se agrupan oldsmobiles en la plaza

y entran por las naves algodoneros con sus esposas

para volver a salir, más tarde, en el cortejo

de dos jóvenes leoneses recién casados,

por la puerta mayor de Catedral

que yo quisiera aquella que incendió Dampier

y procurara para esta ciudad

Fray Benito de Valtodano, religioso benedictino,

Abad de San Claudio y Visitador de su Orden

siendo Obispo.

 

(Del libro “Los Bienes del Peregrino”

Editorial Hospicio, León, 1974).

 


 

Regreso a Dariana

Regreso a Antología de la literatura nicaragüense