LEONEL CALDERON

(Jinotepe, 1942) 



Bibliografía:

Poemas árabes, 1994


Indice de poemas:

  • La amada


  • Regreso a Antología de la literatura nicaragüense


    LA AMADA

     

    I

    Como perfume de nardos

    así es el perfume que exhala mi amada,

    mi amada que tiene la cadencia de una palmera

    mecida por el viento del desierto,

    la altivez de un minarete,

    y en sus labios la dulzura

    de los viñedos en flor.

     

    II

    A veces mi amada corre por los montes

    con la gracia de una gacela nerviosa,

    pero otras veces tiene en sus grandes ojos negros

    la lánguida tristeza de un triste atardecer

    la tristeza de una camella enferma y solitaria.

     

    III

    ¡Pero de cualquier manera yo la amo!

    ella me gusta cuando esconde con el velo

    el exótico misterio de su rostro,

    cuando danza sensual y cadenciosa

    al dulce son de la cítara y de la flauta,

    cuando canta con su voz enamorada,

    cuando corre veloz por el desierto

    en su brioso caballo enjaezado,

    y cuando recita casi en éxtasis

    las páginas sagradas del Corán.

     

    IV

    Ella me gusta

    cuando me lee en los atardeceres

    a Hafiz el místico poeta

    y las Rubayats de Omar Khayyan,

    cuando me lee a Gibrán el dulce sensitivo

    y al Ibn Abbad y sus versos de santo iluminado;

    cuando me lee a Halaluddin, a Nuri, a Rakkan y a Niffari

    los sulffies ascetas

    los místicos amantes

    los siempre enamorados del Señor. 

     


       

     

     

     

     

     

     

    ERWIN SILVA
    (Jinotepe, 1950)

     



    Bibliografía:

    Exedra, 1990


    Indice de poemas:

  • Memoranza de otoño

  • Niké

  • Texto de Orfeo


  • Regreso a Antología de la literatura nicaragüense


      

    MEMORANZA DE OTOÑO

     

    Te canta Ligia el ruiseñor de Keats

    desde su espectral región

    pálido Nureyev el viento pas seul en el Otoño

    y arcovolta                  o espiral

    leve sol                                   coralbante

    Allegro                        Allegro

    cuando habitas l’espacio di Bernini: Apolo & Dafne

    y tentadora empieza a gorjear

    en el memorial de horas palpitantes

    la saeta del Eros matinal

     


     

    NIKÉ

     

    Niké                            Nikéeeeeeeeee!

    Poiésis                       Pífano vuelve vencedor

                                        del légamo y triste junio

     

    Proserpina dona sus ramos negros

    para el cumplimiento de la tormenta

     

    Trofeo es la cabeza de la Medusa

    Perseo la decapita con furia

    y del surtidor verdoso desa sangre

    alas revisten al corcel de nébulas

                Oyenos

    el ébano perece en polvareda

    mas survive

    la marmórea página d’Arquiloco

     


     

     

    TEXTO DE ORFEO

     

    Siempre conspirar

    porque nada lítico

    se ofrece al oficiante

     

    Tu cabeza puede irse

    con las ondas del Hebros

     

    Y el suicida se presenta

    cuando visita el inspector de poesías

    & sábelo quien

    bajo cada arco de triunfo

    coloca el grito bélico

    y el tajo de la espada

     

    Porque se detestan aquí a los salmistas

     

    Queremos oír a Shelley a Keats a Pound

     

    Porque los cultos solitarios

    y los que lloran su ausente y bohemio paraíso

    son las vestimentas de Mausola

    ante las que nadie debe

    ofrendar sangre de corderos

     

    Ergo

    desata destrucción

    hécubas troyanías

    otra vez Ilión 

     


     

     

     

     

     

     

     

    ANASTASIO LOVO
    (Bluefields, 1952) 



    Bibliografía:

    Sonatas del poder, 1990


    Indice de poemas:

  • Poiesis

  • Sonata XI del poder


  • Regreso a Antología de la literatura nicaragüense


    POIESIS

     

    Para Rodolfo Lovo Téllez

     

    Vértice Euclidiano Escinde Secularidad Agonal

                                                    Contraditio

                                                    Concordio

    Leve escarceo de demiúrgicos dedos

    cimbran de cinabrio e incienso

    la mónada inmortal de l’eternidad

    Mustio hasta lo álgido

    llanto iridiscente

                                                    irradia ajada lividez

                                                    Kaleidoscopio

                                                    Trobarclus

    Rótterdam

                            Rottérdam

                                                    Rotterdám

    Adán

                                        Sin sierpe ni Hespérides

    Calíope

                                        Plenos d’alfileres damoclianos

    Como Hermes + Afrodita

    Libran el Verbo tantálico

     

    Poiesis emerge

                            -adusto geiser abrupto-

    del caótico vibror telúrico

    alquimada

                            en translúbricos murciélagos

     


      

    SONATA XI DEL PODER

    Para Jaime Rojas

     

    Joder joder joder hasta más no poder

    Poder poder poder hasta más no joder

     


     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    JUAN CARLOS VILCHEZ
    (Estelí, 1952) 



    Bibliografía:

    Viaje y círculo, 1992


    Indice de poemas:

  • Palabras


  • Regreso a Antología de la literatura nicaragüense


    PALABRAS

     

    Alzo la pirámide

    Geometría para estirar el mundo.

    Palabras que me buscan

    tan pocas para escalar los días

    aves en la zonas más densas

    raíces hacia la redondez del azul

    árboles que traspasaron su azar

    arlequines al final de la cúspide

    barro en equilibrio bajo voces de ozono

    estalagmitas creciendo

    elevando el sedimento

    partículas hacia la ingravidez

    planetas en órbitas de tinta

    luego

    cumbres desmoronándose en el valle

    avalanchas, cataclismos, poemas.

     


     

     

     

     

     

     

     

     

    GUSTAVO ADOLFO PAEZ

     



    Bibliografía:

    Sueño, luego existo, 2001


    Indice de poemas:

  • Por la gracia del verbo


  • Regreso a Antología de la literatura nicaragüense


     

    POR LA GRACIA DEL VERBO

     

    Miro poetas

    poetísimas

    y poetines

    cubriéndose y redescubriéndose

    “en mi Nicaragua natal”

     

    Miro cómo se tiran flores

    pañuelazos

    y dedicatorias

     

    Miro cómo se desnudan en cuerpo y alma

    cómo se emborrachan

    encachimban y cachimbean

     

    Algunos de creen garzas divinas

    egos privilegiados por la gracia del verbo

     

    Otros se odian y se quieren

    se visitan

    o se hablan solamente

    por aquello de que

    lo cortés no quita lo valiente

     

     

    Luego de jugar todos los juegos

    de viajar y representar

    siempre dignamente su patria

    de hablar y escribir ingeniosamente

    y haber sido

    funcionario poeta

    diputado poeta

    periodista poeta

    abogado poeta

    médico poeta

    psicóloga poeta

    poeta ejecutivo bilingüe

    poeta universitario

    profesor poeta

    o poeta de tiempo completo

    los puedes ver tú también

    lejanos

    serenos

                                        cómodos

    en todo el esplendor de sus dominios

    comiendo sus carnitas al suave

    despachándose siempre hermoso

    solitariamente

    bajo el mismo ardiente sol de Nicaragua. 

     


     

     

     

     

     

     

     

     

    ARIEL MONTOYA
    (Matagalpa, 1964)

     



    Bibliografía:

    Silueta en fuga, 1989

    Perfil de la hoguera, 2001


    Indice de poemas:

  • Mujer

  •  


    Regreso a Antología de la literatura nicaragüense


    MUJER

     

    Tu cuerpo
    mientras te desnudas
    pareciera una guitarra
    cubierta de suspiros
    palpando en el aire
    (herido de tus senos)
    inventarios de besos afincados
    en la abertura
    musical de tu cuello.

    Ahora
    en esta cama,
    en esta nave
    victoriosa
    en donde nuestros sexos
    se entregan
    sin reposo y sin vergüenza,
    empapados
    por la sábana que nos funde
    en el sudor
    de una sola sangre,
    estremecido
    por el choque
    de nuestras palpitaciones,
    es fácil
    decirle miserable
    a la tristeza
    o infame
    a la envidia
    de quienes nos imaginan.

    Esta noche
    las estrellas
    despiertan en tus manos,
    y tus dedos,
    velas del deseo,
    alumbran
    susurros penumbrosos.

    Un chisporroteo
    de esmeraldas
    se desliza
    sobre la mediación
    de nuestros cuerpos:
    son tus ojos
    escarbando dulces
    la imprevista
    derrota del adiós.

     


      

     

       

     

     

     

     

    ERICK AGUIRRE
    (Managua, 1961)

     



    Bibliografía:

    Pasado meridiano, 1995

    Conversación con las sombras, 2000

     


    Indice de poemas:

  • Los elíxires del diablo


  • Regreso a Antología de la literatura nicaragüense


    LOS ELÍXIRES DEL DIABLO

     

    “Así vi al Diablo anoche:

    posado sobre mi pecho

    como un juguete terrible”.

    Carlos Martínez Rivas

     

    En una calle de Bamberg, Alemania,

    frente al número 26 de Schillerplatz,

    bajo un castaño joven

    que mira hacia viejos balcones;

    estuve espantado esperando

    a que mis colegas salieran

    de la vieja casa donde vivió Hoffman.

     

    Ernesto Teodoro Amadeo Hoffman

    estaba ahí, mirándonos subir penosamente

    los peldaños de su casa,

    laberíntica y estrecha,

    llena desde hace siglos

    con su intangible presencia.

     

    Bogdan Zalewski, mi amigo de Kracovia,

    quizás pensó que aquello sólo era un disparate.

    El, que sabe distinguir

    la esencia de los sueños,

    su misterioso y difícil significado

    bordeando los lindes

    entre la vida y la muerte;

    no sintió el frío espantoso

    de su absoluta mirada

    que me llevó a salir corriendo hasta la calle,

    a buscar en el refugio de un castaño

    el sentido de las cosas más allá de la razón.

     

    Fue el destello deslumbrante de la casualidad,

    esa revelación trascendente y espontánea

    que nos hace arrojar piedras

    en la plácida laguna de la lógica;

    lo que me enfrentó a su rostro,

    a sus ojos de fraile esquizofrénico

    mirándonos a todos con desconcertante incoherencia.

     

    Entonces supe que en esa mirada torva

    que recuerda tanto a Baudelaire,

    en esos ojos oscuros

    que inquietan en lo más íntimo

    y provocan desasosiego;

    están trenzados los lazos

    entre el alma del hombre

    y el prodigio del universo:

    el sexo reprimido, la locura,

    la profanación del amor,

    el descenso a los infiernos.

     

    Nüremberg, mayo 2001

     


     

    Regreso a Dariana

    Regreso a Antología de la literatura nicaragüense