Francisco Santos

 

CHICHIGALPA

 

Alla en Chichigalpa

yo vivía en una casa-hospedaje

que también era cantina

gimnasio de boxeo

y gallera

Enfrente quedaba la estación y los trenes el gentío

y los adioses

eran mi mayor atracción

La carretera la estaban construyendo

y pasaban los vehículos del Depto. de Carreteras

en medio de grandes polvasales

Los sábados por la tarde se miraba la fila de caballos bien aperados

y se llenaba la cantina

hasta bien noche

El Domingo amanecían hombres dormidos

que se levantaban mientran sacaban la basura

y yo salía a chuparme las naranjas que traía

Doña Juana

Como a las diez comenzaba el boxeo

y a las tres el juego de gallos

Yo tenía como ocho años.

 

 


 

 

 

 

 

 

Horacio Peña

 

 

CANTO PARA PONER A DIOS DE MODA

(Fragmento. Carlos Drummond de Andrade tradujo este poema al portugués en 1962.)

 

Hay que poner a Dios de moda.

Dios, que los políticos alimentan con hiel y vinagre.

Dios, puesto al borde de la desesperación y el suicidio

por los comerciantes que lo persiguen

cobrándole el ciento por ciento.

Dios, besado en las dos mejillas.

Dios, sepultado bajo cuarenta toneladas de linotipo

por los periodistas y las agencias noticiosas.

Dios, vendido por treinta monedas,

porque EL es una mercancía fácil de comprar,

fácil de vender,

carne fresca para el leño,

carne mansa para el matadero.

Dios, traicionado doce veces.

Dios, piedra de escándalo de los burgueses de la religión

que se espantarían de verlo en un prostíbulo,

olvidando que EL no vino por los buenos, los limpios,

los castos, los mansos,

sino por los lujuriosos, los coléricos, los iracundos,

los que viven y mueren brutalmente.

Hay que poner a Dios de moda.

No como se pone de moda

una actriz de cine:

mientras conseva la altivez de sus senos,

la juventud de su desnudo.

No como se pone de moda

un jugador de base-ball:

mientras conserva la agilidad de sus piernas,

la fuerza de su brazo.

Hay que poner a Dios de moda

de una vez y para siempre.

Hay que levantar una inmensa red de propaganda

como no se ha visto desde el principio del mundo

hasta ahora, ni se verá jamás.

Una red de propaganda cuyos miembros

sean sencillos como palomas,

prudentes como serpientes.

Hay que lanzar miles de acciones a bajo precio,

para que todos formen parte de la empresa,

de la gigantesca obra de lanzar un nuevo producto al mercado,

el producto de Dios,

producto que nadie lo quiere, pero buscado siempre,

producto que se imita,

que se falsifica,

que se mete de contrabando,

que se grava con impuestos,

el producto Dios,

recién acabado de salir de la moderna fábrica,

—corazón desesperado—

el novísimo producto

con etiqueta a maravillosos colores:

rojo, blanco, azul y amarillo:

DIOS.

 

(Febrero, 1961)

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

Rosario Murillo

 

UN BESO SOBRE LA TUMBA ES VIDA

 

En el panteón de San Pedro, en Managua

o lo que queda del panteón de San Pedro

después de aquel terremoto

y ahora después del segundo

los muertos viejos fueron puestos a un lado

dando lugar a los nuevos

y a los más nuevos aún

como las cosas viejas. Los muertos

fueron quedando más muertos y apartados

Anna Finsterwalder

que me suena a maestra

seguramente alta y rojiza

con lentes de marco dorado

Anna Finsterwalder de Riedl

hecha tierra como tierra es Apolonio

en Bocay y Santa Clara

Apolonio Balmaceda Fernández 1894

florecen los malinches en San Pedro

aceitunas tigüilotes jocotes

granadas de gran semilla

las tumbas enmontadas en filas

herrumbrosas residencias silentes

donde no cambian de traje

ni van a fiesta ni reuniones ni smokings

nadie compite con su vecino cercano

por palmaditas al hombre nadie corre

Israel Lodwick Willians fue un hombre

y debemos tomarlo por seguro

que de verdad fue hombre

aunque sentados hoy sobre su piedra

nosotros no pudimos ni podremos saberlo

nunca lo vimos apurando los pasos

o haciendo cuentas y de cuentas sus días

con bastón y leontina Mr. Williams

            “we shall no look upon his like again”

nadie se le ha parecido

ni Frau Elisa componiendo su rostro

agarrados nosotros de los ojos

Frau Elisa Mahnert Gen Stenzel

y Doña Stella de Estrada

            (“duerme en la paz del Señor”)

y la paz del terreno propio (así dice en el hierro)

ya no podrá levantar a sus vecinos

ni comer delikatessen por las tardes

en el Viena Café o la Dinamarca

con las manos cruzadas, doña Estela

terminó igual que la Rosa

la negrita que no pudo comer

ni compartir su mesa

                                    “Hier Ruhet in Gott”

nosotros llenos empapados de vida

resbalando palmeras en las piedras.

Un beso sobre la tumbra es vida

una mano en la otra

un silencio sobre el silencio es vida

afuera habrá muchos muertos

sepulcros vivos se mueven en Managua

los vivos que son más muertos

que respiran y transpiran mortandad

en el panteón de San Pedro, en Managua

hay más vivos que muertos y hay más muertos

y esa tarde hubo más

Frau Margarethe Belcke geb Goerisch

José Santos Zelaya, dictador

Gabriel Morales, maestro

los que no tienen ni tuvieron nombre

todos quedaron juntos

un silencio sobre el silencio es vida.

Ya nadie puede mirarlos.

 


 

 

 

 

 

Beltrán Morales

 

PALABRAS A MARIA

 

Vengo con intención de decirte algo

Pero

hay en el aire un hálito silbante

de pájaros agoreros, de velorios

y tacitas de café, sorbidas lentamente

 

(A un paso está el hoyo

el hoyo negro y el sepulturero)

Como aquí, exactamente como aquí:

El aula iluminada con cegadoras lámparas hermosas

y el barullo de los compañeros.

¿No oyes encima de ese ronroneo

el ronroneo de mis ojos fijos en tu nuca?

 

Quiero decir

por encima de la catedrática seriedad

repitiendo

            “La Ley del Rendimiento Decreciente”

 

(como quien triste reza ¡adiós! al dar por terminada

la fúnebre oración, cuando cae la última palada

sobre el ataúd negro y plateado)

 

por encima de los otros con su papel y su lápiz

por encima de todo

¿Lo oyes? ¿Lo siente tu cabello? ¿Lo has sentido tú

a pesar de que seria estés tomando apuntes?

 

 

Si no lo oyes

a decírtelo, dulce, es que he venido:

 

Que esto a uno lo embrutece

que esto a uno casi lo sepulta

Y que sólo me salva, María, tu presencia

 


 

 

 

 

 

Ana Ilce

 

YO HE MILITADO



Yo he militado no sin gloria
en las lides del amor
y mi obra no podrán destruirla
ni las lluvias persistentes
ni la perenne marcha del tiempo.
Porque mi arte no fue inútil
ni siquiera contigo,
contigo que jurabas no conocerme
pero que un día llenaste
la ciudad entera con mi nombre.

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

Leonel Rugama

 

LA TIERRA ES UN SATÉLITE DE LA LUNA 

 

El Apolo 2 costó más que el Apolo 1

el Apolo 1 costó bastante.

 

El Apolo 3 costó más que el Apolo 2

el Apolo 2 costó más que el Apolo 1

el Apolo 1 costó bastante.

 

El Apolo 4 costó más que el Apolo 3

el Apolo 3 costó más que el Apolo 2

el Apolo 2 costó más que el Apolo 1

el Apolo 1 costó bastante.

 

El Apolo costó un montón, pero no se sintió

porque los astronautas eran protestantes

y desde la luna leyeron la Biblia,

maravillando y alegrando a todos los cristianos

y a la venida el papa Paulo VI les dio la bendición.

 

El Apolo 9 costó más que todos juntos

junto con el Apolo 1 que costó bastante.

Los bisabuelos de la gente de Acahualinca tenían menos

hambre que los abuelos.

 

Los bisabuelos se murieron de hambre.

Los abuelos de la gente de Acahualinca tenían menos

hambre que los padres.

Los abuelos murieron de hambre.

Los padres de la gente de Acahualinca tenían menos

hambre que los hijos de la gente de allí.

Los padres se murieron de hambre.

La gente de Acahualinca tiene menos hambre que

los hijos de la gente de allí.

Los hijos de la gente de Acahualinca no nacen por

hambre,

y tienen hambre de nacer, para morirse de hambre.

Bienaventurados los pobres porque de ellos será la luna.

 


 

 

Carlos Perezalonso

 

¿QUE COMO ES NICARAGUA?


¿Que cómo es Nicaragua?
Nicaragua es
como el dibujo de un niño
con cerritos y lagunitas
y con pueblitos
y soldaditos y soldaditos
y soldaditos.

 

 

 



 


 

Regreso a Dariana

Regreso a Antología de la literatura nicaragüense