Octavio Robleto
(1935)
Bibliografía:Vacaciones del estudiante, 1964 Enigma y esfinge, 1965 Noches de Oluma, 1972 El día y sus laberintos, 1976
Indice de poemas:
Regreso a Antología de la literatura nicaragüense
OH VIENTRE SUAVE
Oh vientre suave! Taza, pluma, seda.
Cómo encuentro la paz, allí, y la ternura.
Corre mi mano tranquila y segura.
Y la vida es bella. Es bella, Oh Leda!
Será imposible ya, que el pecho pueda
contener dicha más grande y más dulzura.
Existe el cielo y existe la hermosura
y no importa saber que nada queda.
Se acallan mis preguntas y mis dudas.
La noche es simple, el sueño es blando
y no sé lo que irá a pasar mañana.
La Muerte y la Esfinge están mudas.
Ignoro el dónde, el cómo y el cuándo
por ti, nido de amor, dulce manzana.
MI NOVIA
Mi novia se parece a una vaca,
es mansa y apacible, es dócil y es láctea.
Mi novia tiene miedo a las tempestades
y busca refugios en su casa como las vacas en la loma.
Mi novia huele a zacate y es mañanera y canta.
Se echa en su hamaca y se adormece:
es maternal y tierna, es cuidadosa y brava.
Ama a los terneritos y conoce sus balidos.
Mi novia es arisca y orejana y sin fierro,
sin embargo, es inconfundible
y con ella iré a sestear un día
bajo el elequeme.
UN DIA UNO SE MUERE
Un día uno se muere,
se acaba todo
ya no veremos al sol ni la luna,
no gozaremos de la lluvia,
no veremos el mar ni los ríos,
ya no se oirán los ruidos de la calle
no saludaremos a los amigos conocidos
no podremos amar a una muchacha.
Un día uno se muere
y la vida continúa para otros,
para mí no habrá calor
no habrá leche
no habrá vino,
mi camisa será inútil,
mi hamaca estará inmóvil.
Se acaba uno tristemente.
MARITITA
¡Mariyitaaaaa!
¡Quéeeee!!!
¡Mariiiitáaa!
¡Quéee!
Nada, nada
quería oirte decir quée.
LA MAÑANITA
La mañanita es una fiesta:
Cenzontles, urracas, güises, chachalacas, oropéndolas,
loras, chocoyos, perrerreques, carpinteros, tucanes,
pataconas, alasblancas, sargentos, gorriones, pijules,
lapas, gallos, gallinas, chompipes, patos, pollitos
y además
berridos, ladridos, relinchos mugidos, gritos, rebuznos,
balidos y además
canciones en el potrero,
machetes en los mollejones,
la piedra de moler raca-raca-raca,
baldes de leche en la canoa, chorr chorr
y mi alma fresquecita
ebria de entusiasmo.
Regreso a Antología de la literatura nicaragüense