PROLOGO SOLO

Siempre hemos dicho y sostenido que en nuestro movimiento vanguardista, son dos los trabajos que nos hemos propuesto: destruir y construir.

Destruir todo aquello que sea endeble, académico, anémico, tísico, en literatura.

Construir lo fuerte, lo anti-académico, lo sanguíneo en las letras paisanas.

 Fieles a este programa de renovación total, iniciamos esta nueva era del antiguo rincón de vanguardia, con la doble mira de nuestro sistema.

Hemos de implantar toda una nueva estética, que apenas había sido vislumbrada en nuestras anteriores publicaciones, pero que ahora saldrá a la claridad con toda la fuerza de un cuerpo de doctrina: es decir, estamos dispuestos a formular nuestros principios y a erigir toda una base de nueva vida nicaragüense.

 La resurrección de la emoción Patria y el nacimiento de una conciencia nacional es lo que pretendemos lograr, refiriéndonos a la parte constructiva, y lo lograremos después de haber demolido con escándalo y demostraciones, la falsedad de la estupidez literaria.

 Y además de esta estupidez intelectual, hay otra estupidez material, contra la cual hemos de luchar también. Es


LA BURGUESIA

 Un regocijo inmenso experimentaríamos si nos llegara la noticia de que un burgués cayó muerto al leer nuestras líneas. Pero como sabemos que para algunos la muerte es mejor que su vida estúpida y engañada, les deseamos algo peor como la mudez, la sordera, la locura, el catarro.

 Piense el señor burgués que nos lee quién es el; de dónde vino; qué ha hecho; para qué sirve; si es o no inútil a la Patria; haga un examen de conciencia y averigüe por él que no sirve, que es inútil, que ha robado entusiasmo a la juventud con su refocilamiento y su inercia. O tal vez que ha robado dinero, también. Asimismo

 LOS JOVENES
Piensen si son o no son burguesatos


Y LAS JOVENES
si, además de sus sentimientos egoístas y tontos, pretenden ser modernas con el falso modernismo extranjerizado; esperen las nuevas rutas que deberá tomar la verdadera mujer nicaragüense. Comprendan de una vez para siempre que la imitación yankee es bastarda y espúrea, además de inadaptable en nuestro ambiente.

 Los burgueses han querido vulgarizar el vanguardismo y algunos jóvenes pretenden conocerlo a fondo. Un club de basket-ball se llama "vanguardista" y a todo lo extraño y caprichoso se ha querido llamar vanguardismo.

 ¡Qué es

pidos!

 Joaquín Pasos y Joaquín Zavala

 

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