Románticos

 Decir Romanticismo es postular la libre expresión de la sensibilidad, la afirmación de los derechos del individuo, el desencanto por las ilusiones perdidas, la exaltación de los nacionalismos.

 Asimismo, en Nicaragua, los primeros trinos de nuestros zenzontles cantaron con dulzura y sentimiento, con arrojo patrio, con desgarro y llanto.

¿Quién que es no es romántico? ¿qué corazón no late como late el de Francisco Zamora (Managua 1820-1871) cuando arranca de su lira estas confesiones de amor:

Yo pienso en ti, te veo en mi delirio,
Oigo tus pasos, tu melifluo acento,
Siento el latido de tu pecho, siento
Tu labio abrazador... yo pienso en ti.

Y tú, ¿piensas en mi?... lo dice ardiendo
Mi corazón, que con el tuyo vibra
Como una sola invisible fibra;
¡Ay! ¿sufres como yo? ¿piensas en mí?

Otro consumado en tristezas y amores es Antonino Aragón (León 1835-1896):

Llegó la hora fatal de la partida:
Mi pecho exhala un doloroso adiós:
Voy a arrastrar mi solitaria vida
Lejos del cielo que nacer te vio!

¡Voy a partir!.... Jamás el desterrado
Volvió los ojos a su patrio hogar,
Cual los vuelve mi amor desventurado
A la bella que adoro con afán...

Carmen Díaz (1835-1892) , con la bandera de la Nacionalidad en una mano y con la espada en la otra, arenga así a los centroamericanos:


Queremos patria o sucumbir luchando,
Asistir de esa patria al funeral,
O con ella elevarnos proclamando
Un solo nombre: "¡AMÉRICA CENTRAL!"

Oigamos cómo Juan Irribarren (Masaya 1826-1864), quien es el poeta de la Guerra Nacional Antifilibustera, impulsa a combatir contra William Walker:


En el seno mirad de la Patria
a los fieros beduinos del Norte.
¿Habrá alguno tan vil que soporte
tanta mengua, tan negro baldón?
¡A la lid, compatriotas, volemos
a buscar la victoria o la muerte,
que al vencido le espera la suerte
de vivir en eterna opresión!
 

 Erotismo dichoso, apología del sexo

Época: Hacia 1896, en la Nicaragua liberal de José Santos Zelaya.
Ambiente: Censura moral, sometimiento de la mujer, acceso a ideas más cosmopolitas, expulsión de los jesuitas, inicios de liberalismo.
Hecho: Amparada bajo el seudónimo de Clementina del Castillo, una mujer describe limpia y gozosamente una luna de miel.
Resultado: El libro Las sensaciones se convierte en una especie de "bestseller" con sucesivas ediciones.
 

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