DEVOLVER GATO POR GATO
Aquí no hay materia ni doctrina que discutir, sino que tenemos que
inventar materia y doctrina. No reformar, sino formar. Si
hacemos versos malos, los hacemos malos de ex profeso. Quisiéramos
hacerlos más malos aún, genialmente malos, para que todo
el mundo se dé cuenta de que son malos, y así comiencen a
saber lo que es un mal verso y, por contraste, lo que es un verso bueno,
que es lo que nunca se ha sabido en Nicaragua. A nosotros se nos hizo aprender
de memoria kilómetros de malos versos como ejemplo y modelos de
buenos. Se nos dio gato por liebre, y hoy se ofenden nuestros profesores
porque les devolvemos gato por gato.
Artículo de La Página de Vanguardia |