EDWIN YLLESCAS
(
Estelí, 1941)

 



Bibliografía:

Lectura y otros poemas, 1968

 


Indice de poemas:

  • Smith & Wesson

  • Una muchacha que soñaba

  • Regreso a Antología de la literatura nicaragüense


     

    SMITH & WESSON

     

     

    RECUERDO

                su Smith & Wesson

    pavonada de blanco

                                        El porte esbelto de su edad

    Sus pantalones azules o kakis

                                        o de cualquier otro color

    pero siempre

    aguantadores

                            y cubre tierra

    Las sobre-botas café

                            sus riendas de cuero de venado

    y el capote doblado sobre

                            la punta de la albarda.

     

     


     

    UNA MUCHACHA QUE SOÑABA

     

    Hace mucho tiempo

                                         yo fui en un pueblo de Nicaragua

    el hijo de una persona muy importante

    Conocí una muchacha que soñaba

    con pájaros y árboles

                                        Tenía un caballo

    y pasaba

    por su casa viéndola en la puerta

    La encontré en otra ciudad de Nicaragua

    en su casa tenía un árbol lleno de pájaros

                                                                            y tres hijos

    Una vez la vi

                            preguntando por los melones

                                                                                        y por las piñas

    y cuando me acerqué discutía

                                                                el precio de las naranjas

    Y

    todavía quiero besarla.

     


     

     

     

     

     

     

     

     


     

     

    GUILLERMO MENOCAL
    (
    Granada,1946)

     



    Bibliografía:

    In extremis, 1974

    Sexto sentido, 1987

    El pasado perdido, 2000

     


    Indice de poemas:

  • Vida

  • Sentado a la orilla del Lago Michigan
  •  


     

    VIDA

     

    “Prepárate a vivir,

    como si nunca tuvieras que morir.”

    Nazim Hikmet

     

     

    Es alegría la existencia

    y se viene a gozar y amar.

    Se quiere vida, mucha vida

    para vivir la vida con vida.

    Estamos con vida adorando.

    ¡Caramba, qué caramba

    tanta vida para poca vida!

    Qué haré yo sin vida,

    qué haré sin mi vida, mundo.

    Quiero mucha vida para reír,

    quiero reírme de vida.

    Déjenme vivir gozando.

    No, yo no quiero morirme sin vida,

    quiero llevarme un recuerdo de suma vida,

    por eso quiero vivir,

    insisto, muriendo de vida.

     


     

     

    SENTADO A LA ORILLA DEL LAGO MICHIGAN

     

    Sentado a la orilla del Lago Michigan

    en la quieta y brumosa ciudad de Milwaukee

    veo un sinnúmero de plateados peces muertos

    que flotan en las serenas aguas

    de este célebre lago acogedor y reposado.

     

    Nadie se asoma  a este cementerio acuoso:

    ni siquiera el sol refleja sus rayos

    y la mañana parece detenerse remolonamente

    en el leve susurro de un oleaje

    perezoso y dilatado.

     

    Todo está callado y pacífico

    ante este tenue, confortable y delicioso frío.

    Siento cómo mis ideas entran y salen

    en este ambiente lacustre de peces muertos

    con ojos de miradas ciegas, sólidas y borrosas,

    que provocan en mí la meditación

    porque

    ¿qué ha estado ocurriendo?

    ¿por qué asola las aguas esta desgracia?

     

    Tierra y agua:

    Dos mundos diferentes e iguales.

    Semejantes porque ambos poseen seres vivos.

    Diferentes porque en las aguas

    no hay prejuicios ni remordimientos, llanto o pena

    como en la tierra

    donde tantos seres pensamos y razonamos

    y nuestros sentimientos de piedad,

    amor, nobleza, dolor, orgullo...

    socavan nuestro diario vivir-morir.

     

    Esta mañana he observado

    a mucho anglosajones

    caminando a la orilla del lago Michigan

    en la quieta y brumosa ciudad de Milwaukee

    absortos en sus acostumbrados ejercicios,

    indiferentes ante este atajo de muertes,

    ajenos al infortunio

    que lacera abyectamente este mundo...

     

    Sabed observar, razonar y reflexionar porque:

    La muerte ronda a la vida todo el tiempo

    y es eterna...

    La vida ronda a la vida hasta la muerte

    y es efímera.


     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     


     

    MARIO SANTOS
    (Managua, 1947)

     



    Bibliografía:

    Espejo verte, 1985


    Indice de poemas:

  • Son los muchachos

  • Cuando escribo

  • Regreso a Antología de la literatura nicaragüense


     

    SON LOS MUCHACHOS

     

    Mis hermanos esta noche ya volvieron

    Mis hermanos ya están a nuestro lado

    Entraron en la casa escondidos de la luna

    Y mañana el viento sur

    Les soplará sus cabellos

    Y el viento norte llorará al no verlos

    Han vuelto mis hermanos

    Y aunque la montaña los reclame con sus rifles

    Los labios de mi mamá vuelven a ser como flor

    Y en sus ojos hay un brillo de vidrio de color

    El retorno de mis hermanos

    Alivia el vacío de nuestra casa

    Y borra las pesadillas en el sueño de mi mamá

    Han vuelto mis hermanos

    Y me han cargado en sus hombros

     

    Y he sentido en sus barbas el olor de los montes

    Y les he sacado de sus ropas migajas de pan

    Y bastantes pedacitos de hojas secas.

     


     

    CUANDO ESCRIBO

     

    Cuando escribo

    vivo

    con más fuerza

    Vivo lo que escribo

    mas nunca

    son alegrías

    —Una limosnita bachiller

    diario me lo dicen

    y ando vacías

                            las bolsas

    Pero

    siempre

    ando lápiz y papel

    Y

    me llego donde voy

    y comienzo a vivir

    A

    cada letra

    le doy su valor

    Ya una vez

    sumado lo escrito

    Esto es lo que le doy

    al anciano limosnero

    de la Iglesia San Antonio.

     

     

     

     

     

     

     

     


     

    FRANCISCO SANTOS
    (
    Chichigalpa, 1949)

     



    Bibliografía:

    Chichigalpa & otros poemas, 1972

     


    Indice de poemas:

  • Teníamos una estrella en la mano... izquierda

  • Crónica

  • Regreso a Antología de la literatura nicaragüense


     

    TENIAMOS UNA ESTRELLA EN LA MANO... IZQUIERDA

     

    Las calles eran amarillas por las noches

    alumbradas X débiles y tristes luminarias

     

    Nosotros nos metíamos en cuevas

    a enhebrar sueños que repartíamos

    En las fiestas eran guirnaldas

    que se llevaban en la cabeza

     

    Entonces vivíamos o queríamos

    vivir como los Santos

     

    De eso hace mucho tiempo

    y era en mi Nicaragua natal.

     

     


     

     

    CRONICA

     

    Mientras el tiempo va tocando su flauta sin aire

    dando vueltas en su velocípedo sin tierra

    yo me siento en una banca del Centro Comercial

    a ver escaparates con maniquíes flotantes

    pasillos con multitudes sonrientes

    y bolsas de Diciembres musicales

    entonces para distraerme saco

    fotocopias de rostros y miradas en blanco

    las almidono y recorto para que vuelen

    como letras en las conversaciones

    del miércoles en el Art-Bar del Gladstone Hotel.

     


     

     

     

     

     

     

     

     


     

    NAPOLEON FUENTES
    (194
    2)

     



    Bibliografía:
    El techo iluminado, 1975

    Esta palabra que quema, 1982


    Indice de poemas:

  • Moral de adolescente

  • Petitoria


  • Regreso a Antología de la literatura nicaragüense


    MORAL DE ADOLESCENTE

     

    Anota en tu corazón

    lo que te voy a declarar: cree en tu padre

    como en ti mismo

    aunque el laberinto de sus riquezas

    esté en el hambre del que muere.

    Oye el consejo de tus mayores

    aún cuando le den el trasero

    a sus propias palabras.

     

    Sé obediente,

    atiende la palabra de tu adorable madrina

    aunque su desosegado cuerpo

    —como el de Helena—

    te desconcierte.

     

    La madre de tu madre, es muy posible,

    te espiará día y noche. Ella, fíjate,

    es la más santa de todos,

    sólo habla, inofensiva en su silla de ruedas,

    con su memoria perdida por los años.

     

    Y por eso, también, hazle caso.

     

    Así, manejando esa natural compostura,

    te verá colmado de atenciones.

     

    Y más adelante... más adelante

    ya llegará tu ocasión

    para que digas lo que yo te digo.

     


     

    PETITORIA

     

    Ah, si yo pudiera alejar este mal

    que me quebranta hasta las heces.

     

    Ah, si se escuchara esta voz reseca

    en esta vieja y renovada torre de babel

    oyendo el llanto indescifrable

    que arrastra el torbellino

    la plácida fuente

    que un día creyó ser.

     

    Marejada de rebotes contra este sentimiento

    contra la tristeza de esta criatura

    contra el rostro herido de su sombra.

     

    ¿A qué pruebas mayores le llevarán

    los hados de que hablan los gentiles?

     

    Entre incógnitas de oscura telaraña

    ruega por volver.


     

     

     

     

     

     

     

     

     


     

    FRANCISCO DE ASIS FERNANDEZ
    (
    Granada, 1945
    )

     



    Bibliografía:

    A principio de cuentas, 1968

    Pasión de la memoria, 1986

    +

    Indice de poemas:

  • Mi primo Chale

  • Estas vacaciones hemos visitado los dos

  • Regreso a Antología de la literatura nicaragüense


    MI PRIMO CHALE

     

    Mi primo Chale me pasea todos los días en su moto;

    visitamos en la mañana a Honey y a Violeta,

    2 hermanas risueñas y doradas;

    vamos más tarde donde Margarita,

    y allí encontramos también a Berta, Mary Jane, y las demás,

    y conversamos alegremente sobre el twist, el rock and roll,

    el amor y la próxima fiesta; donde Chacha

    sólo bailamos sin malgastar palabras;

    la Silvia es la que mejor baila

    pero la Violeta ríe con tanta gracia.

     

    Después pasamos llevando a Juan Bautista

    que siempre juega base-ball frente

    a la puerta de Honey sin atreverse

    a la declaración de amor. En la noche después del cine,

     

    cuando regreso a casa, mi papá me espera

    con algún resfresco, y te escribo a ti, Michèle,

    comparándote, ¡oh incomparable!, y pidiéndote

    disculpas pro el solo hecho de compararte.

     


     

    ESTAS VACACIONES HEMOS VISITADO LOS DOS

     

    Estas vacaciones hemos visitado los dos

    el sitio donde nacimos.

    Tú, Michèle, tu Paris,

    yo, mi soleada Granada.

    Tan distantes que, cuando te recuerdo, siento

    una ligera fatiga y una pequeña inquietud:

    ¿Serás la misma que se despidió de mí

    cuando nos reunamos en México?

     


     

     

     

     

     

     

     

     

    CIRO MOLINA
    (
    Estelí, 1943-2002
    )

     



    Bibliografía:

    La puerta única, 1973

    La rosa navegable, 1983

     


    Indice de poemas:

  • Pueblo vs. Ellos

  • Día truncado

  • Regreso a Antología de la literatura nicaragüense


    PUEBLO VS. ELLOS

     

    Dale al pueblo

    lo que es del César

    y al César

    dale duro

    donde duela

    dale duro

    al César.


     

    DÍA TRUNCADO

       

     Hoy ha sido un día de tinieblas

    hoy volvería a amanecer

    si no fuera que amaneció por la mañana

     

    Hoy se sentaría un borracho en la acera

    a mentarle la madre a los transeúntes.

     

    Hoy padecerían quién sabe qué cosas

    los semáforos viejos

    con tal de no vivir un día como éste

    salvo mientras no se habían cumplido

    los negros ademanes

     

    Hoy llovería fuego

    si no fuera mayo

     

    Es en fin

    el hierro que se ensartó

    sin esculpir

     

    ¿Y ahora?

    y ahora

    ha de barrenar algo el barreno

    en lo más insospechado

    donde no se oiga algún sonido

    que no estaba escrito.

     


     

     

     

     

     

     

     

     

     


    ROBERTO CUADRA

    (Managua, 1940)



    Bibliografía:

    Su obra se encuentra dispersa en antologías, revistas y suplementos.

    Indice de poemas:

  • Tipitapa

  • Enma es toda una mujer

  • Regreso a Antología de la literatura nicaragüense


    TIPITAPA

     

    Un camión que se aleja

    y el ruido desapareciendo

    poco a poco,

    un yip que se enciende

    y otro camión que pasa

    y empieza a desaparecer,

    una radio lejana,

    el golpe de las hojas

    y el viento todo el día

    el aleteo de los pájaros

    en la jaula

    y los piches rascándose

    el pecho con el pico

    o siguiendo a un pollo

    con el pescuezo estirado,

    la ropa tendida,

    el perro dormido

    y el viento otra vez

    y todo el día

    voces de gente en la calle,

    pasos, gritos

    y el telefonista:

    “Aló Managua, aló Managua...”

     

     


     

    ENMA ES TODA UNA MUJER

     

    Enma es toda una mujer:

    sabe cocinar y también lavar,

    planchar y preparar

    platos sabrosos

    además de que se sabe al dedillo

    los días de la iglesia

    (y que ella los guarda)

    y que respeta a las personas

    y muchas personas no la respetan a ella

    porque tuvo la desgracia

    de llegar a Tipitapa

    donde hay muy pocas mujeres como Enma

    (si es que las hay)

    porque Enma es sólo ella:

                                                    (la irrespetada)

    (la provocativa)

                                        (la sabia)

                                                                (la saludable)

                (la cocinera)

                                                    (la hermosa sólo Enma)

    la que vive con Alfredo

    y la que vivió con Pedro (el chofer)

    y Mario (el coimero)

    y Sergio (el cobrador de seguros)

    Enma.

     

     


     

    Regreso a Dariana

    Regreso a Antología de la literatura nicaragüense