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- UN DETALLE
- Un trozo de azul tiene
- mayor intensidad que todo el cielo;
- yo siento que allí vive, a flor
- del éxtasis feliz, mi anhelo.
- Un viento de espíritus pasa
- muy lejos, desde mi ventana,
- dando un aire en que despedaza
- su carne una angélica diana.
- Y en la alegría de los gestos,
- ebrios de azur, que se derraman...
- siento bullir locos pretextos,
- que, estando aquí, ¡de allá me llaman!
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- LA DANZA DE LOS ASTROS
- La sombra azul y vasta es un perpetuo vuelo
- que estremece el inmóvil movimiento del cielo;
- la distancia es silencio, la visión es sonido;
- el alma se nos vuelve como un místico oído
- en que tienen las formas propia sonoridad:
- luz antigua en sollozos estremece el Abismo,
- y el Silencio Nocturno se levanta en sí mismo.
- Los violines del éter pulsan su claridad.
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- LA GRAN PLEGARIA
- El tiempo es hambre y el espacio es frío
- orad, orad, que sólo la plegaria
- puede saciar las ansias del vacío.
- El sueño es una roca solitaria
- en donde el águila del alma anida:
- soñad, soñad, entre la vida diaria.
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LA CANCIÓN DEL ESPACIO
- La distancia que hay de aquí a
- una estrella que nunca ha existido
- porque Dios no ha alcanzado a
- pelllizcar tan lejos la piel de la
- noche! Y pensar que todavía creamos
- que es más grande o más
- útil la paz mundial que la paz
- de un solo salvaje...
- Este afán de relatividad de
- nuestra vida contemporánea --es--
- lo que da al espacio una importancia
- que sólo está en nosotros, --
- y quién sabe hasta cuándo aprenderemos
- a vivir como los astros--
- libres en medio de lo que es sin fin
- y sin que nadie nos alimente.
- La tierra no conoce los caminos
- por donde a diario anda --y
- más bien esos caminos son la
- conciencia de la tierra... --Pero si
- no es así, permítaseme hacer una
- pregunta: --Tiempo, dónde estamos
- tú y yo, yo que vivo en ti y
- tú que no existes?
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- YO
- Muchos me han dicho: --El viento, el mar, la lluvia,
el grito
- de los pastores... Otros: --La hembra humana y el cielo;
- otros: --La errante sombra y el invisible velo
- de la Verdad, y aquellos: --La fantasía, el mito.
- Yo no. Yo sé que todo es inefable rito
- en el que oficia un coro de arcángeles en vuelo,
- y que la eternidad vive en sagrado celo,
- en el que engrenda el Hombre y pare lo infinito.
- Por eso, mis palabras son silencio hablado,
- y en la fatal urdimbre de cada ser, encuentro
- difícil losabido y fácil lo ignorado...
- Yo soy el Mercader de una divina feria
- en la que infinito es círculo sin centro
- y el número la forma de lo que es materia.
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IRREVOCABLEMENTE
- Por donde quiera que escrudriña la mirada,
- sólo encuentra los pálidos pantanos de
la Nada;
- flores marchitas, aves sin rumbo, nubes muertas...
- Ya no abrió nunca el cielo ni
- [la tierra sus puertas!
- Días de lasitud, desesperanza y tedio;
- no hay más para la vida que el fúnebre
remedio
- de la muerte, no hay más, no hay más, no
hay más
- que caer como un punto negro y vago
- en la onda lívida del lago,
- para siempre jamás...
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