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AZUCENA
Mi camino es de arena,
estéril y desierto
y voy cansado y muerto,
llevando mi cadena.
¡Pudiera tu perfume
dulcificar mi pena,
hermanita azucena!
VITA NOSTRA VELUT MARE
Es la vida de los hombres,
amargura y movimiento,
y por eso la comparan
con el mar.
La onda que muere en la playa
es la misma que se irguiera
coronada por la espuma,
como reina.
Y no le espera otra suerte
á la que asoma á lo lejos,
indecisa y vacilante
como un niño!
Así vienen las edades
empujadas por el tiempo,
á morir sobre la arena
del olvido!
Los siglos que llaman de oro,
fueron olas gigantescas
cuya gloria se deshizo
cual la espuma!
Amargura y movimiento:
un abismo en otro abismo.
¡Oh, Señor de los abismos,
Miserere!
ESPUMA CARIÑOSA
(Fragmento)
Con besos de igual amor,
yo beso todas las naves;
las feroces y las suaves-
así quiere mi Señor:
La que viene con el oro
del inmundo mercader
y la que lleva el tesoro
de San Francisco Xavier,
la nave risueña y grata
de la ciencia exploradora
y la nave destructora
del corsario y del pirata,
y la nave del banquero
para el cobro del fenicio,
y la nave del logrero
para el fomento del vicio,
las naves filibusteras
que dejan pueblos sin pan
y las terribles galeras
donde estuvo Juan Valjean.
¡Nave roja del cruzado,
nave gris del pescador:
decidme si os ha faltado
la caricia de mi amor!
Con besos de igual amor,
yo beso todas las naves:
las feroces y las suaves;
así quiere mi Señor.
Cariñosa, cariñosa,
nunca dejo de besar:
mi vida no es otra cosa,
sino amar, amar, amar.
LA LIMOSNA DE LA VIUDA
Y cuando la viuda silenciosa, queda
arrojó su pobre, pequeña moneda,
el oro maldito perdió su poder.
Abriendo sus labios, sus labios divinos,
nuestro Señor dijo: por nuevos caminos,
vendrá la limosna, pues esta mujer
dio más que los ricos: de estas viudas sale,
la única limosna que a mis ojos vale.
SOR EULOGIA
Sor Eulogia lleva bien su nombre, por
doquiera que pasa, va nuestro Señor.
Con ella, bendice todo lo que mira,
ya sea verdad, ya sea mentira.
Derecha e izquierda, sin mirar a quien,
sus ojos humildes siempre hacen el bien.
Sor Eulogia, lega como es la portera,
salva a los de adentro, salva a los de afuera.
La vida que al mundo sus horas despliega,
sube por aquellos ojos de la lega.
Hay ojos que siguen sobre los caminos,
los pasos cansados de los peregrinos.
Ojos de alegría, de paz y de amor:
los ojos divinos de nuestro Señor.
Madre superiora será la primera?
vanas apariencias, ni es digna siquiera,
De recibir una mirada de Sor
Eulogia. Se invierten las cosas. Mejor
Ser lega sufrida. En la última hora
querrá ser portera Madre Superiora.
Sor Eulogia tiene manos milagrosas,
manos que son dueñas de todas las rosas,
Manos destinadas a las cosas bellas.
¡Manos como aquellas, manos como aquellas!
Manos de virtud: ¡Quedan florecidas
las cosas que toca! las manos unidas
De muchos obispos. Si un obispo fuera
como Sor Eulogia, su mano tuviera
La misma eficacia del bello poder,
que hace cuanto quiere con sólo querer.
DICAIOSUNE
Noble, fiel, honrado, desde que era niño,
sufrió, trabajó, siguió trabajando,
vivió en el Taller, murió sin embargo,
sin haber sabido lo que es día bueno.
Lucho sin descanso, murió de limosna.
¿La viuda y los hijos? Nadie piensa en ellos.
- Recibió aquel hombre su justo salario;
sus hijos ahora que vean lo que hacen;
- ya pasó la guerra, sobran los caminos;
- sólo eso faltaba, no pueden quejarse,
fuera del salario nada se les debe.
Sus hijos ahora serán los esclavos,
de aquellos patrones dignos caballeros,
y en cuanto a las niñas. ¡yo no sé por qué
son bellas las niñas! Para que mañana,
sean pasa tiempo de los señoritos.
Y después se casan y ellas arruinadas,
vendrán, por caminos de miseria grande....
Puntos suspensivos, ¿habéis escuchado?
Se acabó la fiesta ¡Qué bárbaros! Rusia.
El Bolsheviquismo dijo su palabra:
palabras injustas para los injustos.
«Pasará un tiempo y otro tiempo más y otro medio
tiempo y después vendrá el fin» Apocalipsis.
Puntos suspensivos. ¡No tarda! Ya viene
Jesús la suprema justicia del justo!
LOS CAMINOS DESPUÉS
DE LAS LLUVIAS
Desde que era muy niño, saltaba de alegría
cuando la fresca lluvia de los cielos caía.
Chorros de los tejados, vuestro rumor tenía
el divino silencio de la melancolía.
Los niños con las manos tapaban sus oídos,
y oyendo con asombro los profundos sonidos
del corazón, que suena como si fuera el mar,
sentían un deseo supremo de llorar.
Y como por la lluvia, todo era interumpido,
se bañaban las cosas en un color de olvido.
Y vagaban las mentes en un ocio divino,
muy propicio a los cuentos de Simbad el Marino.
Las lluvias de mi tierra me enseñaron lecciones...
con Alí Babá, pasan los cuarenta ladrones.
Y cantaban mis sueños en la noche lluviosa:
Lámpara de Aladino, lámpara milagrosa!
Y al caer de la lluvia, la criada más antigua
desgranaba sus cuentos en una forma ambigua.
Otro de los milagros que en la lluvia yo canto
es que, al caer sus linfas, se pone un nuevo
manto
mi ciudad, que al lavarse... yo pienso en una de
esas
austeras e impecables ciudades holandesas:
una ciudad lavada, sin polvo, nuevecita,
donde reza el aseo de su plegaria bendita...
Son todos los caminos como flor de aventura
para el dulce Quijote de la Triste Figura.
AHORA QUE ESTÁS
ILUMINADO
Ahora que estás iluminado
hueles tanto, que nunca las más perfectas rosas
supieron hasta dónde llega tu buen olor;
como la Magdalena, tus manos olorosas
ya tocan los fragantes pies de Nuestro Señor,
ahora que que estás iluminado.
Ahora que estás iluminado
es de cielo tu boca, son de gloria tus labios,
pues gustan en la mesa del reino. Tontería
el néctar de los dioses, el vino de los sabios
y las viandas insulsas de la teosofía,
ahora que estás iluminado.
Ahora que estás iluminado
tocas al Que nos toca divinamente. ¡Manos
más dichosas las tuyas!, tus manos tocadoras.
Tocas, estás tocando con tus dedos cercanos,
a Jesús, el Espejo sin mancha de las horas,
ahora que estás iluminado.
NOTICIAS BUENAS Y MALAS
Noticias buenas y malas.
Siempre la tragicomedia.
Libres. Esclavos. Paz. Balas.
Modernismo y edad media.
Y bárbaros, sobre todo.
La barbarie nunca falta.
El hombre, fiera, sin modo
sobre sus víctimas, salta.
Sus víctimas!, si pudieras
contarlas! No, no podrías,
arrojadas, en las eras
hondas de las tiranías.
Nerón-Calles. Y tus labios
manchados por este nombre.
Homo Sapiens de los sabios,
homo lupus es el hombre
sin Jesús. Y punto y coma.
Lindbergh vuela, vuela, vuela.
Yanquilandia, mitad Roma
y mitad Cartago, vela.
De tanto velar, se enreda.
Y aunque no se ve camino,
todos pasan, sólo queda
indeclinable Sandino.
Por sus pequeños hermanos
¡Dios se lo pague! Sandino
protesta con las dos manos
alzadas. Será molino
de viento, como los otros?
Será juego del interés?
Y que relinchen los potros?
Y que hablemos en inglés?
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poemas de Azarías H. Pallais]