Pablo Antonio Cuadra: la construcción de un imaginario nacional  -4-
Nicasio Urbina
      
      Por los caminos van los campesinos fue en su momento una obra revolucionaria, que abogada por una popularización de la cultura, que intentaba literalizar el habla popular nicaragüense dándole calidad estética y valor literario, que trataba de establecer una tradición de teatro callejero. Porque como dice Sebastiano en el largo monólogo inicial del epílogo: "¡Hijueputa guerra que acaba con lo que uno quiere y trae lo que uno maldice! ¡Fue la Guerra la que trajo al abogado, la que trajo al yanqui, la que trajo la robadera y la matanza! ¡La Guerra fue la que se llevó a mi Pancho, mi mayor! La que se llevó a Margarito! La que se llevó a la Juana! ¡La que se llevó a mi muchacha, Soledad... ¡Lo que yo más quería!..."(97). Todas las guerras que han azotado a Nicaragua durante su historia, guerras sangrientas e inútiles promovidas por políticos inescrupulosos, en aras de su bienestar personal y sus aspiraciones políticas. Una lección que parece que aún desgraciadamente, no hemos terminado de aprender.
      En 1940 publica Breviario Imperial. A principios de los años cuarenta funda la «Cofradía del Taller San Lucas» que habría de servir como foco espiritual para la creación artística en Nicaragua, y edita los Cuadernos del Taller San Lucas (1942-1944). Bajo este sello editorial publicará en 1943 su bello poemario Canto temporal (Temporal Song). En 1945 publica Promisión de México y otros ensayos, y al año siguiente viaja a México y trabaja en una editorial. En ese año de 1946 publica otro libro de ensayos Entre la cruz y la espada, donde denuncia la situación política de su país. En 1948 es invitado a España donde ofrece varios cursos y dicta conferencias. Desempeña un cargo diplomático y es elegido presidente del Instituto de Cultura Hispánica.
      De regreso en Nicaragua en 1950 vuelve a sus actividades agrícolas, siembra algodón pero la empresa resulta económicamente insatisfactoria. Publica La tierra prometida (1952), breve antología seleccionada por Ernesto Cardernal, donde el poeta revela su esencia cristiana y su profundo humanismo. En 1954 el periódico La Prensa lo llama a ocupar la co-dirección y funda el suplemento La Prensa Literaria (1954-1987), en cuyas páginas se publicará lo más representativo de la literatura nicaragüense, se ofrecerán traducciones e innovaciones de la literatura mundial, y se promoverá la creación artística en general. En 1954 da a la luz su Libro de horas (Book of Hours), donde ensaya fusionar poéticamente los códices indios con los libros de horas cristianos del medioevo.
      A raíz del asesinato del Gral. Anastacio Somoza García en 1954, PAC sufre cárcel y persecución por su abierta oposición a la dictadura, y como consecuencia de los sangrientos acontecimientos de la época publica un pequeño volumen titulado América o el purgatorio, donde se duele de la tragedia nacional. Torres de Dios. Ensayos sobre poetas (1958) es una colección de ensayos literarios donde PAC da a conocer sus experiencias poéticas leyendo a otros autores y sienta su propio credo.
      En 1959 PAC obtiene el "Premio Centroamericano «Rubén Darío» de Poesía" por la publicación de su libro El jaguar y la luna, donde con expresión indígena rescata los mitos ancestrales dándoles un perfil contemporáneo y universal. Dos años más tarde funda la revista El Pez y la Serpiente (1961-1979) de publicación semestral en octavo menor, que sirve como medio de difusión a la intelectualidad nicaragüense. Al año siguiente publica en San Salvador su volumen de poesía, Zoo (1962).
      En 1964 recibe el "Premio «Rubén Darío» de Poesía Hispana" por su colección titulada Poesía (1929-1962), y es nombrado Director de la "Real Academia Nicaragüense de la Lengua". Su libro de ensayos El nicaragüense (1967) es el más lúcido estudio del espíritu del ser nicaragüense. PAC ve en el sincretismo antropomórfico del arte precolombino una metáfora de la dualidad del ser nicaragüense, dualidad que habría de determinar su historia y su filosofía, su forma de ser y su destino. "Esas esculturas monumentales me hablan de una concepción mítica y misteriosa del «doble yo» o «alter ego vital» que significó seguramente todo un movimiento religioso o mágico animista, forjado por una cultura muy antigua, tal vez Mangue-Chorotega..."(16) PAC somete a un brillante proceso de indagación en este libro aspectos del ser nicaragüense que van desde la intra-historia mesoamericana, el arte y las expresiones sémicas, hasta el clima, la arquitectura y el mito. El nicaragüense es una obra sólo comparable con ensayos como El laberinto de la soledad o Radiografía de la pampa .
      En 1971 PAC publica Cantos de Cifar y del Mar Dulce, donde el poeta reedita la épica homérica en el ambiente lacustre nicaragüense. Cifar Guevara es un pobre navegante de la Mar Dulce, este pequeño Mediterráneo americano, donde la fantasía y la imaginación, la audacia y el amor se combinan en una poesía sencilla y milenaria, innovadora y tradicional. Decía Pablo Antonio Cuadra en una conferencia, "¡Cierto! Nosotros tenemos también dos mares al Este y al Oeste... Pero el Lago es otra cosa. Es como un cónsul gigante del mar, como un Homero inmenso de aguas canosas que nos da una cátedra permanente de Odisea. El Lago es otra cosa: es el mar en el pecho de Nicaragua; es el mar metido en el cuerpo; es un caso de posesión. Nicaragua es una posesa del mar. Y Cifar es uno de los frutos de esa posesión... Cifar es el viejo deseo de "cosas extrañas", Cifar es el "buscado imposible" rubeniano."("La épica humilde de un Mar Dulce.")
      En 1974 publica Tierra que habla. Antología de cantos nicaragüense, donde PAC recoge poemas de diversos libros mostrando su evolución poética y su profundo amor por Nicaragua. En 1976 publica Esos rostros que asoman en la multitud, colección de pequeños poemas biográficos donde el hombre humilde del pueblo nicaragüense se presenta en la inmensidad de su miseria y su bondad. La atención de PAC ahora se concentra en el ciudadano común y corriente y en su canto a los desposeídos se refleja todo su profundo humanismo. La tendencia hacia lo narrativo que ya se había mostrado en Cantos de Cifar, se desarrolla ahora en estos poemas donde el material narrativo se convierte en sustancia poética. En el mismo año PAC da a la imprenta Otro rapto de Europa. Notas de un viaje, donde PAC muestra una vez más la universalidad de su cultura, su capacidad de observación y su amor por Nicaragua. "He recordado Zapatera, y en el horizonte la lejana masa negra de Mallorca, la luna que riela sobre las aguas tranquilas y el chapoteo de las olas, avivan más el recuerdo".(142)
      En el año 1978 Pedro Joaquín Chamorro es asesinado en Managua. Ante la muerte de su amigo y compañero de trabajo Pablo Antonio Cuadra tiene que ponerse al frente del diario La Prensa y luchar contra la dictadura somocista que ya empezaba a tambalearse. Al triunfar la revolución en julio de 1979, PAC se une con entusiasmo al proyecto nicaragüense y empieza a trabajar con el proceso revolucionario. En 1980 publica Siete árboles contra el atardecer. Este libro representa en la trayectoria de PAC un regreso al ambiente rural, a la tierra y al conocimiento vegetal, al misterio telúrico. Dice José Emilio Balladares "Al parecer, pues, los árboles asumen una función estructurante del universo poético de Cuadra. Enlazan geografías distantes y épocas lejanas, como también el cielo y la tierra, lo sacro y lo profano." (La palabra, 83).
      A los pocos meses de la revolución nicaragüense la represión y el militarismo sandinista empiezan a perfilarse y Pablo Antonio Cuadra no vacila en levantar su voz de denuncia y protesta. PAC continuó trabajando en la dirección de La Prensa bajo un estricto régimen de censura y amenaza militar. Su enérgica denuncia y su inclaudicable humanismo se han ocupado una vez más del pobre y del desvalido, y su voz poética sigue descubriendo "la poesía de las cosas corrientes." A raíz del cierre de La Prensa por la censura sandinista, PAC recibió el "Premio Rímini 1986" en Italia enseñó en la Universidad de Texas, Austin y recibió la beca Fulbright. De esta experiencia surgieron los poemas que finalmente recogió en Exilios, publicado finalmente por la Academia Nicaragüense de la Lengua en 1999.
      En este libro encontramos 14 poemas escritos en la década de los ochenta, donde Pablo Antonio Cuadra nos brinda una visión poética y humana del exilio en sus diversas manifestaciones, y corrobora esa conceptualización del poema y la migración, que veo yo desde la época de Poemas nicaragüenses. El poema final de esta colección, titulado "Exilios" contiene el grave dilema de emigrante, el impulso de partir y la voluntad de quedarse. Este dilema es seminal para toda la psicología del exilio, nadie que haya algún día emigrado, podrá sustraerse a ese desgarramiento: desgarramiento de partir y desgarramiento de quedarse. La represiva realidad nos impele a partir, a buscar la vida en otro lado; el amor a la tierra nos compele a quedarnos, a morir en nuestro suelo materno. Así se destroza la unidad del individuo. Pocos versos resumen mejor la contradicción del exilio que el siguiente silogismo: "Entonces quisiera ser extranjero / para regresarme a mi patria" (36). Bello díptico que encierra el deseo y la realidad, el ansia de paz y la urgencia de identidad. Aquí el /gallo/, a diferencia de dos poemas que glosaré a continuación, no importan significados bélicos, son simplemente la marca matutina, el canto que inicia el día en el que nos damos cuenta otra vez que el dolor es permanente, que la tragedia se repite, y que una vez más estamos asediados por la urgencia de partir. Hermosísimo poema que reivindica la más fiera libertad y la más ardua entereza. Esta disyuntiva es la idea central en otro poema de la colección titulado "Una o dos cartas", aunque ahora la perspectiva es desde el exilio, desde la otredad de una tierra extranjera y desconocida, desde donde deberemos volver a la tierra querida.
      "Bebedor de tinieblas" es un llamado a salir del exilio interior, a abrirse al mundo, al misterio y a la realidad. En este poema se combina el uso del signo /bebedor/ tomando en consideración primordialmente su contexto alcohólico, con su sentido de inconsciencia y embotamiento. El bebedor de tinieblas se embriaga con la tristeza del exilio y la soledad, se refugia en sus tinieblas negándose a volver al mundo de donde ha sido arrojado. Este lindo y breve poema es una invitación a enfrentar lo nuevo y lo misterioso, una exhortación a no refugiarse en pasados remotos y solitarios.
      En "Palo de limón" y "Un redoble de tambor para el viejo Roque", el signo central es el /gallo/, con su carga bélica, su belleza y su masculinidad, su simbolismo atávico y su historial. El viejo gallo Roque que con su espuela y su pico hace la guerra, incita a la violencia, mata, pasa a representar una dimensión de nuestro ser nicaragüense, esa dimensión oscura y altanera de nuestro imaginario social, la necesidad de luchar e imponernos, de vencer. Si el /gallo/ representa el espíritu bélico, el /limón/ es la sangre agria y amarga que alimenta la guerra, es la sangre de la espada, la dorada inquietud de la revancha. Estos dos poemas son importantísimos para la formulación de una cartografía nacional, porque definen, en forma poética, y a través de dos metáforas hermosísimas, la intensa relación de los nicaragüenses con la guerra. Lucha constante por reafirmar su masculinidad, por marcar su territorio, por defender su identidad, tanto el gallo como el nicaragüense se ven impelidos a descender del árbol y caminar hacia la muerte. De ahí la doble metáfora del limonero que crece en el patio y el limonero que crece en el sueño.
      "El hijo pródigo" es la reescritura de la famosa parábola bíblica pero desde el punto de vista del héroe, no del padre; y el regreso no es a la riqueza y la comodidad, sino a la belleza. Este poema juega magistralmente con la imaginación y la realidad, y establece una dicotomía entre la memoria y la mirada. Cada recuerdo encuentra su contrapartida en una realidad deslustrada y empequeñecida, reducida por el tiempo y el desgaste. Sólo la belleza intelectual se conserva viva en el misterio rotundo de un beso, capaz de revivir después de muchos años de ausencia, capaz de ser en cualquier momento, de nuevo y una vez más, con toda su intensidad, aunque nosotros ya no seamos más que cenizas de recuerdo. Lindo poema, lleno de misterio y de dolor, que remite a la críptica relación entre el recuerdo y la mirada, el insondable encuentro del retorno y la especial esencia de la belleza.


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