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Marisela
Quintana
Narradora nacida en Managua, el 6 de enero de 1958. Combina
dos vocaciones que no siempre van de la mano: las ciencias
exactas y las letras. Es hija de Silvia Bonilla Prado y
Emilio Quintana (1908-1971), periodista de izquierdas y
escritor.
“Desde
temprana edad y bajo la influencia de mis padres me gustaron
las artes”. --cuenta Quintana-- “Deseaba ser pintora, pero
también me atraía tener una carrera profesional en donde
pudiera tener en principio un foro permanente de intercambio
y me hice profesora. Luego, con las nuevas tendencias
tecnológicas, me di cuenta de que ese foro podía extenderse
gracias a los avances de la informática, y fui tras una
formación en computación”.
En consecuencia, desde 1983 se
desempeña como docente de la Universidad Nacional de
Ingeniería (UNI), en las áreas de matemáticas, física y
computación. En 1984 obtuvo en la Universidad Nacional
Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) la licenciatura en
educación (especialidad en matemáticas). Ese mismo año la
Universidad Autónoma Metropolitana de México (UAM) le otorgó
una beca para un curso de postgrado en Física, que realizó
en 1985. En 1988 ganó la beca de LASPAU-Fullbright para
realizar estudios de Maestría en Educación con énfasis en
informática educativa en Arizona State University, y obtuvo
el grado en 1990. Posteriormente, se graduó de ingeniera en
computación en la UNI y se le confirió el grado de Doctora
en Administración Educativa con énfasis en telemática como
medio para la entrega de cursos en línea. En 1996, fue
directora de la Dirección Nacional de Informática.
Actualmente es la Directora del Campus Virtual de la UNI.
“Cómo llegué a escritora?” --se pregunta Quintana--. “Bueno, eso
es uno de los grandes enigmas de todos los tiempos. Todavía
no encuentro un escritor o escritora que me conteste sin
divagaciones tal pregunta. Y yo estoy en las mismas.
Habiéndome casado a los 17 años y convirtiéndome
forzadamente en madre a los 19, no hubo cabida en mis manos
para la pluma (ni real ni simbólica) hasta los 26 años,
cuando empecé a escribir. Inicié con la poesía, pero me di
cuenta a tiempo de que ésta por su naturaleza es
terriblemente indiscreta. Expone al autor al desnudo total.
Entré en pánico y abandoné la poesía escurriéndome hacia la
narrativa y protegiéndome en la misma por ser
individualmente menos comprometedora... Pese a ello, estoy
ahora haciendo el esfuerzo de mezclar la poesía con la
narrativa...espero que funcione”.
Prosiguiendo en su empeño, en 1998 obtuvo el tercer lugar en
narrativa en el Festival Interuniversitario, participó luego
en 1999 en el establecimiento de la Fundación FINISIGLO, en
el año 2000 fue miembra fundadora de la Asociación
Nicaragüense de Escritoras (ANIDE) y lleva escritos
numerosos libros en los que aúna
sus dos pasiones.
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