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Una cadencia de fervores
Helena Ramos*
Es una de las autoras más versátiles y audaces
de la poesía nicaragüense. Tiene el registro
temático y estilístico amplísimo, sin que su voz
-inquieta, perturbadora, con su trago fuerte de
surrealismo y otro de exteriorismo- se diluyera
en esta polifonía. Ha experimentado con la
combinación de idiomas y el argot. Sus poemas
eróticos son temerarios, gozosos, crudos,
conmovedores.
Nació en Managua en 1951. Hizo sus estudios
secundarios en Greenway Collegiate de Tiverton,
Devon, Gran Bretaña. Estudió Arte en el
Instituto Anglo-Suizo Le Manoir, La Neuveville,
Suiza. Posee certificados en lengua inglesa y
francesa, otorgados respectivamente por la
Universidad de Cambridge, Gran Bretaña, y
Universidad de Neuchâtel, Suiza. También tomó
cursos libres en la Universidad Nacional
Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua). Su
temprano primer matrimonio, y luego el
compromiso político impidieron que prosiguiera
con la formación académica formal, pero ella
supo adquirir un bagaje cultural a través de las
constantes y plurilingües lecturas.
Entre 1967 y 69 fue profesora de idiomas en el
Colegio Teresiano y en el Instituto de Ciencias
Comerciales, ambos ubicados en Managua. Desde
1967 hasta 1977 se desempeñaba como secretaria
del Dr. Pedro Joaquín Chamorro (1924-1978),
Director del diario La Prensa, que en ese
entonces se destacaba por su decidida oposición
al régimen de Anastasio Somoza Debayle. En 1969
Murillo se integró al Frente Sandinista de
Liberación Nacional.
Empezó a escribir poesía en 1973, luego de la
muerte de su hijo ocurrida en el terremoto del
año anterior. Según reza el texto de
contraportada de su primer poemario, Gualtayán
(1975), la escritura fue para ella "el inicio en
el constante ejercicio de los brincos, de un
lado a otro, corriendo como la vida misma".
Murillo fue la animadora principal del grupo
Gradas, una brigada cultural conformada por
poetas, artistas plásticos y músicos adversos al
somocismo. Al inicio organizaban sus conciertos
y recitales en las gradas de las iglesias -de
allí el nombre del grupo- y tuvieron que
dispersarse porque la represión política había
arreciado. "En este trabajo me sentía realmente
ejerciendo el oficio de escritor: recoger la
vida nuestra, escribirla y devolverla
esperanzada, ávida de frutas, a su verdadero
dueño: el pueblo." En 1974 Rosario Murillo
debutó como poeta en La Prensa Literaria. El
siguiente año vio la luz su primer poemario,
Gualtayán (Managua: Ediciones El Pez y la
Serpiente / Editorial Unión). El segundo, Sube a
nacer conmigo (Managua: Ediciones El Pez y la
Serpiente), salió en 1977.
En 1976 la joven fue arrestada en Estelí por sus
actividades políticas. Una vez en libertad, en
1977 se marchó al exilio. Vivió unos meses en
Panamá y Venezuela. Luego se estableció en Costa
Rica y se dedicó por completo al trabajo
político y organizativo del FSLN. Desde 1978
comparte la vida con Daniel Ortega Saavedra,
Comandante de la Revolución, miembro de la Junta
de Gobierno de Reconstrucción Nacional desde
1979 y su Coordinador de 1981 a 84, ex
Presidente de Nicaragua entre 1984 y 1999 y
actual Secretario General del FSLN. Esta
relación ha tenido y sigue teniendo una fuerte
incidencia en la vida de la poeta, en la cual la
política y la literatura están encarnizadamente
fusionadas.
En 1980 el poemario de Rosario Murillo Un deber
de cantar (Managua: Ministerio de Cultura, 1981)
obtuvo el recién instaurado Premio de Poesía
Joven Leonel Rugama, del Ministerio de Cultura.
De 1981 a 1989 ella formó parte del Consejo
Editorial de Barricada, diario del FSLN; de 1981
a 1992 ocupó el cargo de editora de Ventana,
suplemento cultural de dicho diario.
De 1981 al 89 fue Secretaria General de la Unión
de Escritores de Nicaragua y desde el 82 al 89
fungió como Secretaria General de la Asociación
Sandinista de Trabajadores de la Cultura (ASTC),
una institución que causó un gran impacto en las
políticas culturales del país.
En 1984 fue electa diputada de la Asamblea
Nacional, ocupando el escaño hasta 1990. Luego
de en 1988 el Ministerio de Cultura se
convirtiera primero en Dirección General de
Cultura del Ministerio de Educación y en 1989 se
transformara en Instituto de Cultura, Murillo se
desempeñó como su titular hasta los inicios de
1991.
Durante la década sandinista publicó la
antología poética Amar es combatir (Managua:
Editorial Nueva Nicaragua, 1982), En las
espléndidas ciudades (Managua: Editorial Nueva
Nicaragua, 1985) y Las esperanzas misteriosas
(Managua: Editorial Vanguardia, 1990).
Al perder el FSLN las elecciones en 1990, la
poeta mandó destruir el tiraje completo de su
libro Como los ángeles. Desde ese entonces dejó
de publicar pero continúa escribiendo. A partir
de 1998 es Presidenta de la Fundación para la
Promoción del Amor (FUNDAMOR). Entre mayo y
noviembre del 2001 laboró como Jefa de Prensa y
Comunicación de la campaña presidencial del FSLN.
En el 2001 editó el ensayo El país que soñamos...
(o el viaje a la tierra prometida) (Managua:
Ediciones Caminodeamor, 2001). Es asesora del
Frente Sandinista en Prensa y Comunicación.
*periodista y poeta nicaraguense
[tomado de 7 días] |