El fracaso no es opción: la resistencia cultural nicaragüense

Danilo López

 


Poemas DE la Generación de los 90


 
 

Puede ser que la producción económica de Nicaragua haya caído al nivel de los años 50. Pero en una intensa visita relámpago que hice al país recientemente, pude constatar –una vez más- que la producción artística de la “tierra de lagos y volcanes”, bien se puede seguir llamando “de poetas” también.

 Poetas y pintores se multiplican y luchan –literalmente- por crear sus propios universos y vías de expresión en galerías, restaurantes, universidades, suplementos literarios, periódicos, revistas, concursos, exhibiciones, etcétera, etcétera, etcétera. Los poetas nicaragüenses han superado guerras, terremotos, tsunamis, volcanes, huracanes… y gobiernos para sostener, a menudo hacer sobrevivir, una literatura y una poética sin rivales en el resto del mundo.

 

Hegemonías y Poetacracias

 El movimiento de Vanguardia dominó el panorama cultural nicaragüense por muchos años. La Prensa Literaria y El Pez y la Serpiente fueron también los canales, la antesala del éxito, el debut en sociedad poética que por mucho tiempo constituyó la presencia hegemónica del paisaje cultural. Si no se había publicado ahí, no se era poeta. Cada semana decenas de aspirantes a poetas enviaban sus colaboraciones a LPL esperando con ansiedad cada sábado a ver cuando eran oficialmente bautizados como “poetas”.

 Con el gobierno de 1979 la poesía experimento una explosión sin precedentes. Pero era poesía de un cierto cuño y tema. Los poetas fuera de los talleres y otros centros de producción, fueron marginados o automarginados. Otra poética ejerció la hegemonía. Recientemente, durante la década de los 90, otra explosión literaria ha ocurrido. Con el advenimiento de la Internet, del acceso a computadoras y programas de publicaciones, con el financiamiento de países europeos, los poetas no responden necesariamente a ninguna hegemonía ni directiva política literaria: los poetas han establecido su propia república de poetas y quien la rige es la Poetacracia. Pero no es una, hay varias Poetacracias con sus propios medios de expresión, revistas, actividades, y sitios electrónicos. Hay muchos obreros y artesanos de la poesía laborando en sus talleres, reconociendo valores establecidos, pero promoviendo valores nuevos. Colaborando con medios establecidos, pero fundando otros propios.

 A diario nuevas ideas surgen y se llevan a cabo: congresos, colecciones literarias, reimpresiones de clásicos, competencias, jornadas, recitales, investigaciones, grupos, revistas, colaboraciones multinacionales, redes de sitios electrónicos interconectadas. La lista crece a diario, se multiplican las universidades y las revistas. Los poetas no se dan el lujo de fracasar. Los poetas no sucumben ante hegemonías de ningún tipo. Los poetas “establecidos” ven cómo los poetas más jóvenes alzan sus voces, sus revistas y de manera muy asertiva y agresiva, la emprenden fundando nuevas repúblicas y nuevas Poetacracias.

 

Un Post-Modernismo sin retórica

 No hay lugar en esta crónica para discutir el trasfondo teórico de los movimientos literarios nicaragüense después del Exteriorismo; creo que hay cabida para un poco de todo: nuevo criticismo, formalismo ruso, marxismo, estructuralismo, post-estructuralismo, post-modernismo, post-colonialismo, feminismo, integralismo, y posiblemente otras teorías aún no descubiertas o estudiadas a fondo. Los críticos literarios nicaragüenses estudian más bien obras específicas que movimientos literarios. Hay aquí material para largos y profundos estudios de la poética nicaragüense que habrá que rescatar, ordenar, analizar.

 Lo que sí pude percibir fue que los poetas nicaragüenses más recientes (o los medios de expresión) llaman a cada cosa por su nombre, introducen nuevos temas, están abiertos al presente y al futuro, sin necesariamente renegar completamente del pasado. Han introducido nuevos temas, no se lamen las heridas, no se ocultan tras máscaras ni limitaciones, pueden actuar a veces irreverentemente sin llegar al insulto, describen su poética con propiedad literaria, ponen tanto fervor en el texto como en el contexto, en el mensaje como en el mensajero, en el receptor como en el canal de expresión. La Nicaragua de hoy es terreno maduro para una teoría literaria integralista, más allá de la post-modernidad a-perspectivista y del romanticismo sentimentaloide, más allá de la confesión arrepentida y del marxismo estricto, más allá del existencialismo trasnochado, del nacionalismo meramente indigenista y de los limitantes bordes patrioteros.

 

Volando con una mayor pasión

 De mi corta visita, puedo mencionar a varias personas y medios de expresión que utilizan el lenguaje connotativo con mayor maestría, que se dedican a una producción literaria que comunica placer, que re-editan valores artísticos poco conocidos, que promueven a poetas emergentes y crean alianzas literarias fuera de las fronteras del país y de la raza, que tienen una visión del mundo claramente definida y coherente y utilizan el lenguaje de manera creativa para transmitir su experiencia subjetiva de la realidad circundante dentro y fuera de si; local y globalmente.

 Estos hacedores literarios se alejan de lo hasta ahora típico conocido del panorama literario nicaragüense y se dedican a desarrollar instrucciones y construcciones, no tanto con la intención de fundar escuela, sino de manifestar afecto y efecto de su orden filosófico. En ocasiones crean conflicto en sus respectivas poetacracias o con otras poetacracias, para aumentar calidad e impacto, difusión y novedad, auto-renovación y trascendencia. Distinción e identidad. Volar con más pasión que los demás para conquistar literaria y psicológicamente al lector de todo tiempo, pero sobretodo el del perenne presente, el del tiempo que fluye -como río eterno- dentro de la mente colectiva de la sociedad.

 

Día Uno, 9 a.m.: Helena Ramos, revista Anide

Me habían hablado de Helena Ramos en 1996, cuando visite Nicaragua por primera vez en 12 años. A principios del 2003, el poeta y crítico de cine Franklin Caldera, residente de Miami, me puso en contacto con ella, quien trabajaba para entonces en El Nuevo Amanecer Cultural (suplemento literario de El Nuevo Diario).

 Me reuní con ella en su oficina, sede de la revista Anide. Esta revista sólo publica obras de mujeres o artículos por hombres acerca de mujeres. Helena es de ascendencia rusa. Vive en Nicaragua. Es nicaragüense. Es miembro del consejo editorial de varias revistas literarias del país y se dedica más al ensayo que a la poesía. Actualmente se encuentra elaborando una antología de poetas (mujeres) nicaragüenses que viven dentro y fuera de Nicaragua. Es una obra ambiciosa que le ha llevado, según me cuentan, varios años recopilar. A la fecha, lleva más de 80 poetas incluidas en la selección. Muchas de ellas residen en los Estados Unidos de América y escriben en inglés o una mezcla de inglés y español.

 Una vez terminada, esta antología será la única en su genero y reunirá la obra de decenas de mujeres poetas conocidas y no tan conocidas de Nicaragua. Para las poetas que residen fuera de Nicaragua, éste será seguramente un puente importantísimo de difusión y unión cultural. Esta antología es su versión de la globalización poética. 

 

Día Uno, 12 m: La Prensa Literaria

 La Prensa Literaria (LPL) sigue siendo el epítome del suplemento literario en Nicaragua. Está dirigido con impecable calidad de contenido y de diseño por Marta Leonor González. Sigue siendo una Universidad de Bolsillo, con poemas, ensayos, crítica de arte, pintura, música, arquitectura, historia, arqueología, etc. No sólo de Nicaragua, sino del mundo entero.

 Recogí, de la casa de mi madre, la mayor cantidad posible de ejemplares pasados para llevarlos, como otro tesoro, a Miami. De nuevo fue Franklin Caldera quien me recomendó visitar a Marta Leonor en LPL.

 Portador de un saludo, me anuncio en la recepción. Me dan mi pase a los pocos minutos. Conocía su rostro de visitas que hice al sitio electrónico de los 400 Elefantes. Una nicaragüense morena, hermosa, de carácter aprehensivo, mordaz, directo. Una vez derretido el hielo, su sonrisa se hace patente, su camaradería sale a flote. Marta Leonor es su poesía.

 La edición electrónica de LPL es igualmente buena, pero como lector tradicional que soy, prefiero los libros de papel. Es admirable ver cómo Marta Leonor González ha sabido mantener, incluso emular, el estándar de calidad de LPL. Estoy seguro que muchos poetas de “la vieja guardia” hubieran querido asumir el timón de la universidad de bolsillo. Es impresionante ver que una poeta de la joven edad de Marta Leonor, ha sabido hacer lo que a gente de la edad y la experiencia de PAC, por ejemplo, le tomó mucho tiempo, experiencia, y relaciones obtener.

 En mi visita, Marta Leonor hizo mención de la Jornada Dariana Universitaria, la cual “seguramente vas a tener interés en visitar”. ¡Cómo le agradezco esa sugerencia!

 

Día Uno, 3 p. m.: Carola Brantome

 A Carola Brantome tuve el placer de conocerla en 1996, en el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica, en la presentación de mi selección “11 Nicaraguan Poets in the USA”. En ese entonces se encontraba recopilando poetas y poemas para una antología. Quedamos en colaborar regularmente. Helena me proporcionó el teléfono del Centro de Investigaciones de la Realidad de Americalatina (CIRA), donde Carola trabaja.

 La poeta Brantome acaba de ser galardonada con el Premio Nacional Mariana Sansón 2003, convocado por la Asociación Nicaragüense de Escritores (ANIDE) por su poemario “Si yo fuera una organillera”. En el momento que la visité no tenía un ejemplar o copias disponibles de los poemas. Sé que recibirá la debida difusión en su momento. 

 La labor del CIRA es importante entre otras cosas por estar editando obras de poetas clásicos nicaragüenses: Rubén Darío, Salomón de la Selva, Azarías Pallais, etc. Visitar la Casa del Libro (librería del CIRA) es como estar en el paraíso del lector. Con incredulidad, como encontrando un tesoro que mis ojos no podían creer posible, adquirí un ejemplar de Ilustre Familia. El único ejemplar que había tenido en mis manos en 1974, era de la edición original, una obra perfecta, y pertenecía al Ing. Emilio Morales Cruz, gran jugador de ajedrez y lector.

 El ejemplar que compré no tiene el tamaño del de la edición original, ni todas las ilustraciones. Pero contiene la obra completa, El Poema de los Siete Tratados, la Novela de Dioses y Héroes. De Praeclare Familiae Historia Libri Septem.

 La Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) Managua, por medio de su extensión cultural, celebra siempre la Jornada Dariana Universitaria en saludo al inicio del curso académico. Carola me puso en contacto con el Lic. Pablo Centeno Gómez, alma y nervio de este evento.

¡La red cultural artística en acción!

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