Día Dos, 4 PM: Jornada Dariana Universitaria

 El Lic. Centeno Gómez y yo nos reconocimos por alguna razón poética. Nunca nos habíamos visto pero supe que el señor con bigote, pelo hirsuto, bastón y a cargo de todo, debía de ser él. El seguramente vio al alguien con cara de gallina comprada, un bulto de libros en la mano, y buscando a algo o alguien.

 Me indicó un asiento en la segura fila, justo detrás de su silla. El lugar era el salón Salomón de la Selva, un espacio de unos 10 metros por 40 metros al fondo la biblioteca. Alumnos iban y venían en todas direcciones, el lugar estaba lleno. En un extremo del cuarto una orquesta sinfónica de unos 20 miembros con violines, violones, violoncelos, trompetas, corno francés, barítono, percusión, etc. hace preparativos finales. Frente a ellos, la audiencia acomodada en dos alas o columnas, cada columna con unas 30 filas de sillas. Al final un área para refrescos, bocadillos y café listos para el intermezzo.

 Las Jornadas duran diez días y conllevan muestras de música, poesía, ensayo, presentación de revistas literarias y libros, y cierran con una sesión donde se otorgan distinciones de honor al mérito a diferentes creadores y promotores culturales. Este año los premiados eran Jorge Isaac Carballo, Leoncio Sáenz, Carlos Mántica, Nydia Palacios, Alejandro Serrano Caldera, Margarita López Miranda, y Jorge Eduardo Arellano.

 Luego, la orquesta inicia el concierto: gran Suite de El Güegüense o Macho Ratón. No todos los 33 movimientos fueron interpretados, pero por espacio de unos 50 minutos, los ahí presentes nos sentimos transportados a un mundo mágico donde españoles e indígenas todavía cruzaban espadas y lanzas, donde la esclavitud se hizo patente, donde la colonización y la conquista fueron inevitables, donde surgieron lenguas nuevas y razas increíbles. Música que danzábamos en nuestras manos, pies y cabeza. Ritmos variadísimos que el Maestro Pablo Buitrago sacaba con sus dedos de los violines y cornos, trompetas y violoncelos. No había atendido a un festín igual en mi vida. La orquesta, con todo y sus instrumentos en necesidad de reparación, nos regalaron una interpretación de calidad mundial.

 Quedé de regresar al día siguiente para oír el poema Cabalgata por España, del poeta Iván Uriarte y la presentación de las revistas culturales Las Palabras Sobran, Literatosis, y Tribal Literario. Y Don Pablo me invita a leer de mi último libro, God, Woman & Country, algunos poemas traducidos al español.

 Pablo Centeno Gómez publicó recientemente Al pie de la Cátedra Carlos Martínez Rivas, ediciones Foro Nicaragüense de Cultura-UNAN. El libro consiste en dos ensayo sobre la obra del poeta CMR, de su tiempo como catedrático en la UNAN, de las honras fúnebres, y de una propuesta de compilación y clasificación de su obra.

 El libro es una contribución importantísima para conocer a Carlos Martínez Rivas, el maestro universitario, su pensamiento y anécdotas varias sobre sus últimos días lúcidos en Managua.

 

Día Tres, 1 PM: Los 400 Elefantes

 En la carretera Norte, cerca de La Prensa, hay un restaurante llamado Don Pan. No pertenece a la cadena de restaurantes venezolanos que abundan en Miami. Son otra muestra de la influencia de los nicas que se han regresado a Nicaragua. Así como en Miami se nota la influencia de los que llegaron de Nicaragua: Lobo Jack, Los Ranchos, El Novillo, Centro Comercial Managua, etc.

 Llego y en una esquina están los poetas Marta Leonor González y su esposo, Juan Sobalvarro. La revista los 400 elefantes y su sitio electrónico www.los400elefantes.com, son dos de las contribuciones mas importantes a la literatura nicaragüense de la ultima década. A mi modo de ver han rescatado a las letras nicaragüenses jóvenes después del caos que dejó la revolución sandinista. Además de crear escuela: la controversia, los temas nuevos, un pensamiento estructurado, una teoría clara, una práctica poética constante y agresiva, los 400 Elefantes han hecho posible que un grupo de poetas jóvenes nicaragüenses tengan proyección internacional.

 A nivel centroamericano han compilado antologías poéticas en proyectos bi-nacionales, Costa Rica-Nicaragua. El Salvador es el próximo. Sus miembros y otros poetas jóvenes, fueron compilados en la selección inglés-español Ruben’s Orphans: Anthology of Contemporary Nicaraguan Poetry con traducción de Marco Morelli, Painted Rooster Press, New Cork 2001.

 Al momento de escribir este reportaje, varios poetas de 400 Elefantes se encontraban en la Universidad de Stanford, invitados a leer su poesía. Estoy seguro que estos poetas será la nueva generación nicaragüense –generación de los 90 y de principios de siglo 21--, que primero realizará el cross-over a Europa y Norteamérica.

 En los últimos diez años, ninguna organización ha hecho más que los 400 elefantes, por difundir los valores nuevos. Además de publicar la revista, cuyos primeros números me llegaron a Miami desde Managua a través de Blanca Castellón en 1995, estos poetas han publicado otros libros. Para mencionar unos pocos:

  •  Poesía de Fin de Siglo Nicaragua-Costa Rica, en colaboración con Ediciones Perro Azul y Revista Fronteras, San José, Costa Rica 2001. Compilado por Adriano Corrales Arias, Marta Leonor González y Juan Sobalvarro. Reúne la obra de 27 poetas nicaragüenses y 28 costarricenses

  • Para que tanto cuento, Juan Sobalvarro, poesía, 2000

  • Polvo de Angel, Cynara Michelle Medina, cuentos 2002

  • Discrepancias, Hanzel Lacayo, poesía 2000

  • El Sinónimo Antónimo, colaboración (“con el gusto de ser diferentes en comunidad”) de Ezequiel D’León Masís, Marta Leonor González, Abelardo Baldizón, Blanca Castellón, y Juan Sobalvarro, con fotografía de Manuel Esquivel

Aunque no publicado por 400 Elefantes, sino por la editorial Nuevo Signo, del Instituto Nicaragüense de Cultura en 1999, el poemario Unánime, de Juan Sobalvarro, miembro del consejo editorial de 400 Elefantes, marca una revisión de las guerras pasadas, una fundación de nuevos temas, un desdén por cánones y moldes post-modernistas.

 

Día Tres, 4 PM: Jornada Dariana Universitaria

 La revista Tribal Literario está en su primer año de vida y acaba de publicar su segundo número. Su director es Irving Cordero y en su consejo editorial están Giovanni Medrano, Tania Rodríguez, y Hanzel Lacayo. Colaboran Juan Chow, Helena Ramos, Héctor Avellán y Marc Rodríguez Soto.

 También tienen un sitio electrónico en la siguiente dirección:

http://usuarios.lycos.es/triballiterario/Inicio.htm

 La revista Literatosis está formada por un cohesivo grupo de jóvenes no mayores de 22 años de edad, estudiantes universitarios en búsqueda de ser radicalmente originales y de “ser los mejores”. La revista que obtuve de ellos asemeja una caja de disco compacto (CD). El envoltorio exterior es de cartón, y dentro está la revista tamaño 4 x 4, asemejando los cuadernillos que generalmente vienen dentro de los CDs.

 La revista y la “caja de CD” abundan en imágenes en color o blanco y negro, muchas pinturas originales de sus miembros o fotografia artística. La revista la dirige Francisco Ruiz Uriel. Editora es Eunice López Sánchez. Miembros: Rodrigo Peñalba Franco, Marcela Duchamp, Consuelo Mora Benard, Natalia Hernández S., José Adiak Montoya, Ulises Juárez Polanco y miembra honoraria es Chrisnel Sánchez Argüello.

 Su sitio electrónico se encuentra en www.literatosis.com. La revista contiene poesía, pintura, crítica literaria, ensayo.

Poetas y escritores usan el lenguaje literario para comunicarse con otros y comentar sobre la sociedad en que viven. Nicaragua ha sido tierra bendecida con el don de la literatura. Esta república de poetas, sigue produciendo calidad y cantidad. Desde todas partes de América nos llegan noticias de nicaragüenses que escriben en español, en inglés, en otras lenguas.

 Como cultura y con los avances de la tecnología cibernética, tenemos la capacidad de “unir tantos vigores dispersos”. Crear puentes puede ser una tarea tediosa y difícil. Pero es gratificante ver a poetas reunidos, apreciar el poder de la literatura para influenciar la sociedad, ver las obras publicadas en grupo, identificarse con poetas de otras latitudes y otros idiomas.  He tenido la suerte –buena o mala- de vivir en varios países y ciudades dentro de esos países. A donde quiera que he llegado las comunidades de poetas han probado una y otra vez ser las que más unen y congregan.

 Esta pequeña crónica ha querido dar a conocer lo nuestro y ha querido plantar una idea: difundir a la república de poetas entre nosotros mismos y entre las otras naciones. No hay nicaragüenses de aquí y nicaragüenses de allá. Hay nicaragüenses. No hay escritores latinos y “otros” escritores. Hay escritores.

 Ciertamente los políticos han defraudado a la nación, una y otra vez no encuentran el camino. Quiero creer que con los poetas la historia es diferente.

 Dallas, Texas, abril 2003

 

 Poemas DE la Generación de los 90